La (des)educación en tiempos de estafa

La (des)educación en tiempos de estafa

Opinión. Por Camilo Gauto.

La situación que viven los estudiantes de la UNASUR se vuelve realmente preocupante, con la decisión tomada por el CONES miles de estudiantes están pasando probablemente “el susto de sus vidas”, pero este problema tiene una raíz y unos responsables. Cuando ocurren este tipo de situaciones es que debemos encontrar soluciones eficientes y ampliar la mirada acerca de la educación superior, que para algunos es un negocio, y para nosotros los estudiantes es un derecho.

Decía Augusto Roa Bastos que el infortunio se enamoró del Paraguay. Contra todo pronóstico y quebrando esa maldición en el 2015 los estudiantes de la UNA, en una gesta que quedó para la historia (aunque el desenlace no haya sido positivo), le demostraron al sistema político que no había más silencio y que la crisis educativa que infestaba las universidades tenía que ser sacudida como una señal de nuestros tiempos. El movimiento estudiantil anunciaba a toda la sociedad que la educación en nuestro país estaba pasando por un momento delicado y que había que encontrar soluciones de fondo. No hubo respuesta.

Hoy, nuevamente la educación superior da señales de su fracaso y las víctimas son estudiantes trabajadores con sueños y esperanzas de formarse para tener un futuro mejor. Los compañeros de la UNASUR necesitan una respuesta eficiente de las autoridades, pero también un acompañamiento fraterno por parte de los estudiantes de las universidades públicas y los jóvenes en general. El silencio en tiempos de crisis y estafas actúa como el mayor cómplice de esta terrible situación. ¿Pero quienes ocasionaron esto?

En primer lugar es el Estado el que no ha podido brindar la cobertura educativa necesaria. Hoy es una minoría privilegiada la que accede a las universidades públicas. Además de todo esto, crean marcos normativos que abren las puertas a la privatización de la educación, como la LES (Ley de Educación Superior). En ese sentido, muchos personajes nefastos que ocupan cargos electivos son quienes aprovechan sus sillas en el Congreso para agilizar la creación de más universidades privadas cuyo único objetivo es el lucro. Al convertirse la educación en un negocio, los derechos constitucionales que tanto promueven la educación pública y gratuita son papel mojado.

La clase política en confabulación con actores del sector privado (que en muchas ocasiones son las mismas personas) ha contribuido a la precarización de la educación pública y el auge de las universidades privadas. Es así que la educación pública es deficiente y la educación privada se vuelve costosa; según las autoridades, estos son problemas de gestión, nosotros lo llamamos estafa. Miles de jóvenes paraguayos hoy se encuentran excluidos de la educación superior, otros se ven estafados por el cierre de la educación, y algunos se sienten inconformes con la formación académica que les brindan las universidad públicas, como quien les habla. ¿Cuándo los jóvenes del país, sin distinción de colores, vamos a sacudir esta terrible y agobiante situación? Si no lo hacemos, nuestro futuro está en juego.

Además de todo esto, la educación es vista como una formación para el mercado, orientada a insertarnos en empleos con baja remuneración, con muy pocas probabilidades de crecer en nuestros capacidades, y además con sobrecarga horaria donde (sobre)vivimos para trabajar y nos olvidamos de que el trabajo debe ser una herramienta que nos permita vivir bien, sentirnos creativos y plenos en el desarrollo de nuestras potencialidades. Los jóvenes no necesitamos que nos vendan más miseria, queremos un futuro donde seamos todo eso que soñamos ser.

El sistema educativo tal cual lo conocemos hoy, en vez de formar jóvenes libres, con capacidad reflexiva y con un amplio espíritu crítico capaz de crear sociedades justas, pretende (des)educarnos para volvernos simples engranajes de máquinas donde nos roban la vida, nuestro valioso tiempo, nos estafan y encima nos mienten. Mientras nosotros, que representamos a la mayoría de la población, el presente y futuro del país, sufrimos todo esto; otros se están llenando los bolsillos de dinero, robándonos el sueño de una mejor educación, de una mejor sociedad.

Juntos por la Educación, CONES, Ministerio de Educación, diputados, senadores, dueños de universidades privadas, decanos y directivos académicos, clase política en general, ustedes son los responsables de esta estafa, y hartos de tanta miseria que ustedes generan a costilla nuestra, los jóvenes les decimos que ahora ya no nos callamos solamente, iremos por todo. Iremos por una educación gratuita, pública y de calidad, para todos los jóvenes de nuestro país. La hora del negocio ha terminado, ahora empieza el tiempo de los derechos.

Escrito por
Periódico hecho por estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales - Universidad Nacional de Asunción.

1 Comentario

  1. Concuerdo con gran parte del comunicado.
    Le falta la parte política donde el gobierno aplica está lógica bajo la mirada del banco mundial.
    Y la parte de iremos por “el todo o nada” quienes? Qué organización​? No existen más que muchos aparatos en reflujo producto de la burocracia dirigencia y funcional a gobiernos de turno, y por la falta total de independencia política y autonomía gremial, además del sectarismo atros de agentes oportunistas que pululan. La culpa también es de nosotros.

    Saludos

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