Hablemos del periodismo

Hablemos del periodismo
Sindicato de Periodistas del Paraguay frene al Ministerio del Trabajo. Fuente: facebook SPP

Por Diego Díaz

El periodismo históricamente ha sido una profesión que combatió a instituciones y organizaciones, combatió a gobiernos como también los apoyó, esto gracias a la instrumentación de la profesión por parte de las cúpulas de poder, las cuales han aprendido bastante bien que la desinformación es la mejor manera de mantener la calma cuando los intereses requieren de que la sociedad adquiera pasividad, así también, la desinformación mueve a masas y desestabiliza cuando los intereses de los poderosos requieren de que la sociedad se mantenga en conflicto.

Los Vierci, los Zucolillo y los Cartes son los grandes autores de las políticas que hoy tenemos en nuestra sociedad, ellos son los que utilizan todos los recursos posibles para que sus emprendimientos puedan crecer cada vez más y eso influye en el funcionamiento de la sociedad. El periodismo no es la excepción, también es un recurso para ellos.

De una manera tan paradójica, el periodismo también simboliza la libre expresión e incluso la libertad de pensamiento, siendo que en la praxis lo que hace es ir en una dirección contraria a lo que estuviese dirigido como un aparato promotor de criticismo, somete a la vez a los que trabajan en el rubro, dejando de lado así la autonomía del pensamiento.

Es una realidad que los periodistas son violentados de diferentes maneras al ejercer su profesión, incluso si apartamos asesinatos o persecuciones, existe un nivel de violencia laboral que al menos en nuestro país es bastante agudo en comparación con países de la región (que tampoco escapan de la violencia laboral en el ejercicio del periodismo) La prohibición de hacer correr la palabra como la mente lo quisiese está sujeta a la necesidad que el trabajador de prensa tiene de mantener su empleo. No cuestionamientos, no acercarse a temas que puedan ir contra los intereses del medio, no tocar puntos que puedan restarle prestigio al medio y otras cosas más.

De esta manera la búsqueda de la verdad se deja por la labor de construir realidades con elementos falsos, obviamente esto atasca el proceso de democratización de las sociedades modernas.

Yendo más a cuestiones concretas y puntuales, el Paraguay los periodistas y los trabajadores de prensa siguen sin tener garantías laborales, por ejemplo, el proyecto de ley propulsado por el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) que busca implementar un mecanismo de protección contra amenazas o ataques, esto va dirigido más para aquellos que trabajan en zonas de riesgo como el norte del país. Según Santiago Ortiz (Presidente del sindicato) el año pasado se movieron mucho para conseguir la aprobación del proyecto, este año también están muy enfocados en buscar la aprobación que posiblemente sea conseguida. El pasado día miércoles dicho proyecto se debió haber tratado en la cámara de diputados pero no se llegó a tal orden del día por los conflictos existentes en la cámara.

Ortiz mencionó que en países en donde el narcotráfico es muy fuerte y los periodistas están muy expuestos, proyectos similares al que el SPP presentó ya fueron aprobados. Puso como ejemplo México, Colombia y enfatizó la importancia de tener algo parecido acá.

Narcotráfico, asesinatos y voces calladas. 

El trabajo de los periodistas no es fácil, aquellos que se atreven un poco más o van contra los intereses de organizaciones criminales porque el medio en el que trabajan está coyunturalmente contra esas organizaciones corren riesgos que llegan hasta el punto de apeligrar la vida del trabajador. Un total de 156 periodistas y trabajadores de medios de comunicación murieron el año pasado en 33 países durante el ejercicio de su profesión. Dos tercios de la totalidad fallecieron en países en guerra, esta cifra se ha convertido en la más alta en la última década, subiendo 15% más de lo que fue el 2015 (Año que fue considerado el más mortífero desde el 2006)

Paraguay también tuvo antecedentes bastante conocidos en el que periodistas fueron asesinados, casos emblemáticos como el de Santiago Leguizamón y Pablo Medina quedaran siempre en la cabeza de todo aquel que trabaje en el campo del periodismo. Serán siempre símbolos que los periodistas llevaran para reclamar sus derechos laborales y de expresión.

Otras batallas que se necesitan ganar

El Sindicato de Periodistas del Paraguay también está buscando conseguir otras  garantías, por ejemplo la extensión del contrato laboral para los trabajadores de prensa y periodistas de  la TV y  la radio. El contrato laboral hoy es un hecho para los que están en el ámbito de la prensa escrita pero es importante y justo que esto también se replique en los demás medios.

Esto no es algo nuevo dentro de la región y Paraguay ya no puede ser la excepción de nuevo. El SPP ya ha solicitado una mesa de negociación con el Ministerio de Trabajo para ver la solución a la que se puede llegar, siempre buscando las mejoras salariales y otros beneficios que deben tener los periodistas.

Nada más queda luchar y buscar las garantías laborales para los periodistas, ese es el único camino para que la paradoja en la que la profesión está desaparezca, el periodismo debe volver a ser una herramienta para democratizar la sociedad, debe promulgar la libertad de expresión, la diversidad y el debate, debe abandonar la capa de la objetividad y dejar bien en claro que la realidad también es construida tras las subjetividades de los individuos. Se necesita regular a los medios masivos de comunicación para eso se necesita una ley de medios favorable a los trabajadores de prensa y a los periodistas, se necesita exigir a medios de comunicación a que respeten a los trabajadores, porque a veces parece que no se ve a los periodistas como lo que son: trabajadores.

Foto: Sindicato de Periodistas del Paraguay.

Escrito por
Periódico hecho por estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales - Universidad Nacional de Asunción.

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